Consejo publicado en la Revista VIVE.
Comunicarse es siempre un intercambio. Si sólo hablas tú, si interrumpes continuamente, si nunca sacas conclusiones claras de tus conversaciones o reuniones de trabajo has perdido la capacidad de escucha.
Consejos para una escucha eficaz 
Piensa antes de iniciar una conversación: ¿Qué quiero obtener de este encuentro?
Disponte a escuchar con voluntad. Decide conscientemente "oír" las palabras y el mensaje del otro.
Dale tiempo a explicarse, no interrumpas ¿No le has pedido una respuesta? Verás que si muestras actitud de entrega a sus palabras, el otro habla despacio, se siente seguro y se expresa mejor.
Mientras habla, no estés preparando tu respuesta desde que tu interlocutor abra la boca ¡No pasa nada porque haya silencios! El silencio relaja y permite encontrar soluciones.
Observa su actitud corporal: el 70 por ciento de nuestra comunicación es no verbal. Trata de descifrar los mensajes emocionales de sus palabras.
Cuida también tu postura, que sea abierta, amable y sosegada. Detecta tus puntos físicos de tensión.
Antes de contestar, respira y piensa. Y empieza por ofrecer a tu interlocutor un pequeño resumen de lo que acabas de escuchar. Si es una conversación de trabajo, puedes incluso tomar notas. Generarás respeto y empatía para ti mismo al mostrar respeto por las palabras del otro.
No te precipites. No siempre tienes que dar una respuesta inmediata. Si no sabes algo, si aún no te has decidido, pide tiempo y expresa tu duda. Permite también que tu interlocutor dude y reclame su tiempo. |