COMO HABLAR EN PÚBLICO.
Consejo publicado en la Revista VIVE.
¿Te bloqueas cuando tienes que hablar ante un grupo numeroso? ¿Temes quedarte en blanco y hacer un ridículo espantoso ante ese auditorio que espera tu intervención?
Por lo general, hablar en público crea una gran inquietud y despierta todo tipo de miedos.
Si piensas que la oratoria no es lo tuyo, o crees que tienes problemas de comunicación, no te preocupes; la buena noticia es que esa capacidad puede aprenderse.
A continuación, te decimos cómo hacerlo.
1.- PREPÁRATE
Cuando hay que hablar ante un grupo numeroso, la improvisación no es buena consejera. Puede ocurrir que el corazón se te acelere, la voz se quede muda y las piernas no quieran sostenerte. Presentar un tema que no se ha preparado es como andar por un campo de minas temiendo a cada paso que una estalle. Para evitar esa sensación de pánico, la preparación es tu mejor aliada.
- Elabora con tiempo tu guión. Si necesitas hablar durante media hora, prepárate por lo menos una hora; si dura una hora, prepárate para dos. Para hablar con tranquilidad y confianza, no vayas con la materia justa; es mejor que sobre.
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- Haz un esquema. Divide en cuatro o cinco etapas lo que vas a decir y decide qué información vas a dar en cada una de ellas. Dominar el esquema te ayudará a controlar el miedo.
- Escribe frases que puedan orientarte, especialmente, números, fechas y cifras que tengas que citar.
-Ensaya de diferentes formas. Cambiando las palabras o alterando el orden de los apartados te prepararás para los cambios que puedan surgir.
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2.-RELÁJATE
Has preparado el tema con suficiente antelación y sabes que estás bien documentada. Pero, minutos antes de empezar, te asaltan todo tipo de dudas. ¡Es natural, de esto no se salvan ni los más expertos oradores! Para vencer tus miedos échalos de tu mente de la siguiente forma:
- Controla tu respiración. La respiración lenta y pausada trabaja a tu favor, pues es incompatible con las respuestas de ansiedad. Sólo tienes que practicarla de manera consciente para que empieces a sentirte más relajada y serena.
- Echa fuera tus miedos. Convéncete de tus méritos, de lo exhaustivo de tu preparación y visualiza un resultado positivo. Así estarás programando tu mente para que todo salga según lo previsto.
- Prepara una sonrisa. La sonrisa abre un campo magnético en el que todos entran sin resistencia. Por eso, antes de pronunciar tus primeras palabras, no lo dudes, sonríe, pero hazlo con el corazón. Conquistarás a tus oyentes.
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3.- SÉ TÚ MISMO.
Cuando llega el momento de exponer lo que has estado preparando, ten en cuenta lo siguiente:
- Empieza tu intervención con elegancia. Sin humildad ni arrogancia y evitando el exceso de gesticulación.
- Conserva tu propio estilo. Aunque hayas aprendido las normas de una buena comunicación, explica las cosas con tus propias palabras. En reuniones profesionales, encuentros sociales o de negocios, la naturalidad es tu mejor aliada.
- Utiliza tus recursos naturales. Piensa cómo te comportarías con personas cercanas y procura mantener esa misma actitud. Si consigues hablar con la misma desenvoltura y libertad lograrás una buena comunicación, pues estarás utilizando una habilidad natural.
- Muéstrate desenvuelta, y exprésate con determinación, transmitirás la confianza que deseas y te aseguras el interés de la audiencia.
- Sintetiza. No digas todo lo que sabes sobre el tema, solo lo necesario y oportuno para que los demás te entiendan.
- Cree en tus propias palabras. Si estás convencida de lo que vas a decir, transmitirás entusiasmo y tu mensaje tendrá más fuerza y coherencia.
Los errores que debes evitar.
- Los tacos y las muletillas.
- La vulgaridad.
- Las palabras rebuscadas.
- Los tecnicismos excesivos.
- La arrogancia o prepotencia.
- La postura muy erguida o demasiado encorvada.
- La vacilación.
- La repetición excesiva.
- La dispersión.
Equipo CIE PSICOLOGOS |  |
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