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SEGUNDA
La información recogida en la fase anterior conduce a la segunda fase en la que se inicia el tratamiento propiamente dicho. A lo largo de éste se van produciendo avances significativos que permiten que el trastorno evolucione de manera adecuada hasta lograr la curación.
A través de las sesiones, y con la ayuda del terapeuta, la persona revive emocionalmente las causas profundas de su malestar, se enfrenta a las situaciones traumáticas que están interfiriendo, y las reconstruye positivamente. El resultado es una gran sensación de alivio y bienestar que acaba instalándose en su realidad cotidiana.
El bienestar conseguido con esta reconstrucción emocional permite a la persona poner en marcha todas sus habilidades y recursos. Entonces despliega su enorme potencial y acaba convirtiéndose en la dueña de su vida. |
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TERCERA
Cuando la persona ha resuelto su conflicto es capaz de conducir su vida sin ayuda del terapeuta. En este punto comienza una tercera fase, que es voluntaria. Se trata de avanzar en su crecimiento personal y espiritual, si este es su deseo. El tiempo de permanencia lo decide ella misma.
Esta fase permite explorar otros estados de conciencia mediante la práctica de la meditación, la respiración consciente, la visualización y la relajación. Así puede alcanzar un estado de expansión de conciencia que beneficia todas las funciones corporales, mentales y espirituales. |