Algunas claves sobre los trastornos alimentarios
La presión social está en el origen de muchos trastornos alimentarios
En nuestro mundo actual, los estándares de belleza se basan cada vez con más frecuencia en la delgadez identificándose el aspecto estilizado con un estado de buena salud. Si bien el deseo de estar delgado y saludable no es indicador del padecimiento de alguno de los trastornos alimentarios existentes, suele ser una de las manifestaciones más evidentes de la existencia de una percepción errónea de la propia imagen, y causa de graves problemas físicos y psicológicos.
Los trastornos alimentarios más frecuentes: anorexia y bulimia
Los trastornos alimentarios que se presentan con mayor frecuencia son anorexia y bulimia. Los pacientes con problemas de anorexia dejan de comer con el deseo de alcanzar un peso extremadamente bajo por un miedo intenso a engordar. Por su parte, el bulímico siente un deseo irrefrenable de ingerir alimentos, lo que hace en cortos periodos de tiempo y a escondidas, pero, casi de inmediato, se siente invadido por un remordimiento que le lleva a provocarse el vómito o a abusar de laxantes y otros fármacos
Tratamiento de los trastornos alimentarios
El tratamiento de los diferentes trastornos alimentarios es sumamente complejo y precisa de actuación en tres ámbitos bien diferenciados: familiar, médico y psicológico. La familia deberá modificar hábitos de conducta y relación; el médico tratará de establecer un régimen alimentario adecuado y saludable y sobre el psicólogo recae la tarea de recuperar la autoestima del paciente y mejorar su percepción de su propia apariencia. No existe un tratamiento estándar sino que ha de ser individualizado en cada caso.